Siglos más tarde, Martin Lutero llevaba en el bolsillo un trozo para precaverse de los cálculos renales. El Sha de Irán usaba un amuleto de ámbar colgado del cuello para protegerse de los asesinos.
En Copenhague, Dinamarca, se encuentra el archivo más antiguo del ámbar y el Zoológico más admirable con más de siete mil especies distintas de insectos atrapados en el ámbar sin perder su forma.
El ámbar se encuentra en los siguientes lugares: Prusia Oriental a orillas del Báltico, Madagascar, Cabo de Buena Esperanza, China, Brasil, Sicilia, República Dominicana, Rumania, Birmania, y México (en los municipios de Simojovel, Huitiupán y Totolapa en el estado de Chiapas) |